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SANTO DOMINGO EL ANTIGUO

Según los manuscritos encontrados en su archivo el monasterio fue construido en la época de San Ildefonso. El rey Alfonso VI de León, después de la conquista de Toledo en 1085, y cumpliendo un juramento que había hecho al abad de Silos, lo mandó reconstruir. Después se trasladaron ahí un grupo de monjas cluniacenses y en 1159 las religiosas en el convento adoptaron la reforma cisterciense pasando a denominarse Imperial-Real, el Antiguo.

Se cree que fue el primer Monasterio-Convento que se funda en la Ciudad de Toledo.

La iglesia destaca por la sencillez de sus formas. Tiene planta longitudinal con crucero y presbiterio de gran desarrollo, con testero plano, lo mismo que los del crucero. Los muros están articulados con pilastras jónicas que sostienen un entablamento de gran desarrollo. La cúpula sobre pechinas está coronada por una linterna.

Como elementos fundamentales para la decoración de la iglesia, Diego de Castilla, deán de la Catedral de Santa María de Toledo y albacea de María de Silva, encargó a El Greco el retablo mayor y dos laterales.

El Greco pintó en este espacio 8 cuadros más la Santa Faz, hoy en día el original está situado en una colección privada, que fue añadido posteriormente, firmando el contrato el 8 de agosto de 1577 y por el que debería haber cobrado 1500 ducados aunque finalmente rebajó el precio a 1000 ducados para ganarse a los posibles clientes.

Hoy sólo quedan 3 obras originales, los dos Santos Juanes y el retablo derecho, dedicado a la Resurrección de Cristo ante San Ildefonso. Como curiosidad, el retablo lateral izquierdo, Adoración de los Pastores ante San Jerónimo, fue adquirido en los años 60 por Botín por un importe aproximado de 3800000 pesetas.

El Greco, aunque no queda documento del acto, compra una cripta para ser enterrado junto a su hijo, y es aquí donde una parte de historiadores y toledanos indican que sus restos fueron trasladados a San Torcuato por orden de su hijo Jorge Manuel.

En la parte interior, auténtico coro del Monasterio, se pueden ver los contratos del Greco en el siglo XVI, fueron los primeros contratos que firmó en España. En esta sala también podemos disfrutar del testamento de Pedro I, el cruel, fechado el 18 de noviembre de 1362, que curiosamente fue abuelo de Diego de Castilla.

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